
Después de la Segunda Guerra Mundial muchos jóvenes franceses desalentados e insatisfechos empezaron a vestir de negro y a dejarse barba y bigote para manifestar su desencanto con lo que recién habían vivido.
Estos jóvenes admiraban a escritores y filósofos como Jean Paul Sartre, Albert Camus, Kierkegaard y Nietsche, quienes hablaban del mundo como un lugar sin esperanza y de la existencia como algo meramente nihilista.
Los existencialistas, como se les empezó a llamar, vagaban por cafés y bares, tomando bebidas alcoholicas y fumando hashish. La mayoría era gente intelectual y bohemia que se sentía incomprendida.
Los existencialistas representaron en gran parte una de las primeras manifestaciones contraculturales en el mundo.
*Bibliografía: Agustín, José. La contracultura en México.
Ed. De bolsillo. México, 2004
No hay comentarios:
Publicar un comentario