Sólo somos polvo.
Por más que tratemos de preservar nuestro más preciado bien (la vida), por más que tratemos de adornarla, por más que tratemos de tener la mejor educación, los mejores lujos, la mejor ropa... sólo nos convertimos en polvo y no necesitamos nada de lo que con tantos esfuerzos construímos.
Lo único que podemos hacer en esta vida es construír relaciones, por que esas sí trascienden para siempre.
Marcar a las personas, hacerlas felices (con lo que esté a nuestro alcance)y darles enseñanzas de vida es lo único que vale la pena.
Al final, los amigos y la familia es lo único que debemos cuidar porque de un momento a otro podemos partir.