Si han leído La tregua de Benedetti a lo mejor me entienden.
Para mí es demasiado difícil vivir la vida sin amor.
Realmente, no me acuerdo la última vez que no haya estado enamorada de alguien.
Creo que es imposible para cualquier persona: no estar enamorado de nadie o, ya mínimo no sentir atracción por nadie. Siempre he creído que estamos programados para eso.
Bueno... en mi caso estar enamorada es lo que le da sentido a la vida, la razón para levantarte en las mañanas y las ganas de vivir. Justo como pasa con Santomé en el libro: su vida es aburrida, desesperante hasta que encuentra el sentido al conocer a su enamorada.
domingo, 20 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
Those little things that make me mad...
Siempre hay un positivo y un negativo. Es el caso de este post y el publicado el 15 de diciembre. Éste está dedicado a esas pequeñas cosas que no soporto. Take note:
1. Comer arroz o pastel con cuchara. Grrr, guácala, hasta sabe mal.
2. Perfumes de abuelita (Chanel no. 5, Emeraude, etc.). Nada más insoportable que pasar junto a una ñora que huele más dulce que un pastel de coco.
3. Faltas de ortografía.
4. Hablar mientras me lavo los dientes. Iugh... no lo soporto.
5. Tratar de leer un libro demasiado pesado y grande. Te concentras más en detenerlo que en lo que dice.
6. Posers de todas clases y estilos. Desde los que se creen rockers hasta las viejas que se creen Carrie Bradshaws por tener una imitación de LV comprada en Pericoapa.n Neta sean ustedes mismos, no hay bronca, nadie los querrá más ni menos, lo juro.
7. Sarcasmo ojete. De esas frases que tú dices de lo más amable y te responden de lo más nefasto y mamón. No likey.
8. Cruda moral. Un accidente recurrente en mi caso, oopsie!
9. La película Across the Universe. Y por supuesto sus fans expertos Beatlemaniacos (Ver punto no. 6).
10. Vampiros. Ya hartaron. Estaban de moda, pero esto ya es un exceso. Stooop!
11. No desayunar.
12. Gente prepotente. Todos somos IGUALES ¿no? si te sientes superior es porque estás acomplejado.
13. Hacer cadena en los antros. Una muestra de falta de cultura total.
14. Pelos en las axilas. Nada es más asqueroso.
15. Niños que hacen berrinche.
No se... seguro se me ocurrirán más.
1. Comer arroz o pastel con cuchara. Grrr, guácala, hasta sabe mal.
2. Perfumes de abuelita (Chanel no. 5, Emeraude, etc.). Nada más insoportable que pasar junto a una ñora que huele más dulce que un pastel de coco.
3. Faltas de ortografía.
4. Hablar mientras me lavo los dientes. Iugh... no lo soporto.
5. Tratar de leer un libro demasiado pesado y grande. Te concentras más en detenerlo que en lo que dice.
6. Posers de todas clases y estilos. Desde los que se creen rockers hasta las viejas que se creen Carrie Bradshaws por tener una imitación de LV comprada en Pericoapa.n Neta sean ustedes mismos, no hay bronca, nadie los querrá más ni menos, lo juro.
7. Sarcasmo ojete. De esas frases que tú dices de lo más amable y te responden de lo más nefasto y mamón. No likey.
8. Cruda moral. Un accidente recurrente en mi caso, oopsie!
9. La película Across the Universe. Y por supuesto sus fans expertos Beatlemaniacos (Ver punto no. 6).
10. Vampiros. Ya hartaron. Estaban de moda, pero esto ya es un exceso. Stooop!
11. No desayunar.
12. Gente prepotente. Todos somos IGUALES ¿no? si te sientes superior es porque estás acomplejado.
13. Hacer cadena en los antros. Una muestra de falta de cultura total.
14. Pelos en las axilas. Nada es más asqueroso.
15. Niños que hacen berrinche.
No se... seguro se me ocurrirán más.
Merry Christmas? ¡MERRY PRANKSTERS! Jipis y más...

Siguiendo un poco con esto de la contracultura voy a platicarles más o menos de los orígenes de los hippies.
El movimiento hippie tuvo lugar en San Francisco, Estados Unidos a principios de los sesenta. Obviamente todo tuvo su influencia en la cultura Beatnikeana.
Un cuate llamado Ken Kesey se fue a estudiar por allá y se enteró de que en un hospital cercano pagaban 75 dólares por probar drogas experimentales (LSD).
Kesey empezó a ir... y pronto le agarró el gusto, llendo a la clínica a pedir dósis diarias. Cuando se las negaron consiguió más (probablemente se la mandaban desde Suiza) y se volvió famoso entre sus colegas, a quienes surtía ácidos generosa, pero estratégicamente.
Tiempo después se fue a vivir a un terreno en La Honda con su esposa y muchos de sus antiguos amigos (Mountain girl, quien sería más tarde esposa de Jerry García, Wavy Gravy, Sandy Lehman, Cadaverous Cowboy)empezaron a establecerse en su propiedad en casas de campaña. Kesey los adoptó, pagando todos sus gastos y dándoles de comer. Esta pequeña comunidad se hizo llamar "The merry pranksters" Luego compró un camión de escuela adaptado con literas, refrigerador y grandes dósis de ácido diluído en jugo de naranja.
Los pranksters se vestían muy locochón, colores fosforescentes, collares, pulseras,sandalias, bandas en la cabeza... e hicieron el camión de escuela a su imagen y semejanza, pintándolo con muchas flores, diseños y colores simpáticos. Lo llamaron Furthur.
En Furthur emprendieron un viaje a Nueva York, en dónde se encontrarían con otros cuantos locos que gustaban de los alucinógenos (Timothy Leary y compañía), quienes ellos creían serían sus hermanos del alma, pero no fue así.
Leary y sus secuaces eran unos hippies más densos que gustaban de la experimentación-meditación-reflexión y no aprobaron las cosas raras y extrovertidas que hacìan los pranksters y Kesey.
martes, 15 de diciembre de 2009
Some few of my favourite things.
Nunca he guardado un diario serio (más que cuando iba en 5to de primaria, pero supongo que no cuenta) y me di cuenta que cuando sea vieja a lo mejor no me acuerdo de las cosas que me hacen feliz ahorita. Esa es la razón de este post, tratar de englobarlas y que no se olviden. Mi lista es:
1. Ver los árboles por debajo cuando es un día soleado.
2. Comer pastel de cumpleaños.
3. Desabrocharte el pantalón cuando comes mucho (digan lo que digan, todos lo hacemos, jaja).
4. Caminar en una calle donde hay mucha gente, pero nadie te molesta.
5. Caminar en un parque de noche y ver la luz de los faroles(te sientes en una película de Nouvelle Vague...).
6. Pasear por la condesa en la noche cuando hay gente. Que aunque sean las 2 am. parece que fueran las 8 pm.
7. Ir a museos sola.
8. Comer quesadillas de puestito.
9. Escuchar a Led Zeppelin.
10. Acostarme en mi cama a las 4 pm, el sol es perfecto a esa hora en mi cuarto.
11. Escuchar la radio mientras haces alguna tarea.
12. Ir al súper.
13. Regalar cosas que sabes que fascinarán.
14. Cortarme las uñas.
15. Ir al centro y comprar chácharas baratas (enorgulleciéndote después de tu súper compra).
16. Ver las luces de la ciudad.
17. Manejar en una avenida despejada, ventana abierta, música a todo volúmen.
18. Esas mariposas en la panza cuando vas a besar a alguien.
19. Tomar el sol mientras leo un buen libro.
20. Un buen café.
21. Ver booklets de discos que me gustan y preguntarme cómo habrán hecho las cosas que ahí aparecen.
22. Malibú con piña.
23. Todo lo que tenga que ver con María Antonieta: libros, fotos, pinturas, películas, citas, etcétera.
24. Ver fotos de cuando era chiquita.
25. Pellizcar cachetes.
26. Abrazar gente y que me abracen.
27. Ir en el coche y que me valga si hay tráfico o no.
28. Cuando vas a una fiesta y ni te percatas de que el tiempo ha pasado...
29. Ver los pósters que tenía cuando era más joven.
30. Acordarme de cosas y reírme sola.
31. El booklet del One hot minute.
32. Cuando abrazo a alguien y huele rico.
33. Jugar con mi pelo.
34. Ir a conciertos.
35. Hablar de música con gente que conoce y puede enseñarme algo.
36. Subculturas del pasado.
37. Las botellas de Perrier Jouet.
38. Pelear con gente que sabes que te perdonará.
39. Esa sensación cuando te despiertas y compraste algo chido el día anterior.
40. Criticar ropa fea.
41. Anthony Kiedis con pelo largo corriendo en "Under the bridge".
42. Buscar libros en librerías de segunda mano.
43. Recorrer calles con alguien.
Bueno... son sólo algunas. En cuanto me acuerde de más las publicaré.
Besos.
Pachie
1. Ver los árboles por debajo cuando es un día soleado.
2. Comer pastel de cumpleaños.
3. Desabrocharte el pantalón cuando comes mucho (digan lo que digan, todos lo hacemos, jaja).
4. Caminar en una calle donde hay mucha gente, pero nadie te molesta.
5. Caminar en un parque de noche y ver la luz de los faroles(te sientes en una película de Nouvelle Vague...).
6. Pasear por la condesa en la noche cuando hay gente. Que aunque sean las 2 am. parece que fueran las 8 pm.
7. Ir a museos sola.
8. Comer quesadillas de puestito.
9. Escuchar a Led Zeppelin.
10. Acostarme en mi cama a las 4 pm, el sol es perfecto a esa hora en mi cuarto.
11. Escuchar la radio mientras haces alguna tarea.
12. Ir al súper.
13. Regalar cosas que sabes que fascinarán.
14. Cortarme las uñas.
15. Ir al centro y comprar chácharas baratas (enorgulleciéndote después de tu súper compra).
16. Ver las luces de la ciudad.
17. Manejar en una avenida despejada, ventana abierta, música a todo volúmen.
18. Esas mariposas en la panza cuando vas a besar a alguien.
19. Tomar el sol mientras leo un buen libro.
20. Un buen café.
21. Ver booklets de discos que me gustan y preguntarme cómo habrán hecho las cosas que ahí aparecen.
22. Malibú con piña.
23. Todo lo que tenga que ver con María Antonieta: libros, fotos, pinturas, películas, citas, etcétera.
24. Ver fotos de cuando era chiquita.
25. Pellizcar cachetes.
26. Abrazar gente y que me abracen.
27. Ir en el coche y que me valga si hay tráfico o no.
28. Cuando vas a una fiesta y ni te percatas de que el tiempo ha pasado...
29. Ver los pósters que tenía cuando era más joven.
30. Acordarme de cosas y reírme sola.
31. El booklet del One hot minute.
32. Cuando abrazo a alguien y huele rico.
33. Jugar con mi pelo.
34. Ir a conciertos.
35. Hablar de música con gente que conoce y puede enseñarme algo.
36. Subculturas del pasado.
37. Las botellas de Perrier Jouet.
38. Pelear con gente que sabes que te perdonará.
39. Esa sensación cuando te despiertas y compraste algo chido el día anterior.
40. Criticar ropa fea.
41. Anthony Kiedis con pelo largo corriendo en "Under the bridge".
42. Buscar libros en librerías de segunda mano.
43. Recorrer calles con alguien.
Bueno... son sólo algunas. En cuanto me acuerde de más las publicaré.
Besos.
Pachie
Mi adicción.
Todo comenzó en el mágico año de 1999 (cuando apenas tenía 12 años e iba a terminar la primaria).
Después de ver un concierto de RHCP en la Plaza Roja de Moscú por MTV y comentarlo con mi mejor amiga de ese entonces (Fernanda, se llama) me empecé a enamorar.
En mi cumpleaños no. 13 mi papá me regaló el Californication (un disco que él no tenía ni idea de qué era) y ahí sí mi adicción fue total. Intercambiaba discos con mis dos amigas rockeronas(ah, porque para ese entonces ya tenía otra amiga rockerona llamada Tania) y con niños (creo que fue de mis primeros aproaches masculinos), hablaba de mis ídolos, pasaba horas viendo los booklets y un gran etcétera.
Unos meses más tarde, mi tía y su esposo se fueron a vivir a Brasil y nos dejaron unas cajas muy pesadas porque no podían llevárselas.
Un día, curioseando en la bodega me encontré con ellas y las abrí: Highway to hell de AC/DC, Murmur de R.E.M., Holy diver del Dios Dio, Magical Mystery Tour de the Beatles (lamentablemente este estaba en CD), The number of the beast de Iron Maiden, algunos cuantos de Tom Petty and the heartbreakers, Leather Jackets de Elton John, The cult,UFO, KISS... ¡un tesoro! infinidad de viniles (algunos en sus empaques de plástico, algunas ediciones especiales) perfectamente cuidados, sin rayones y con cajas impecables.
Pasé muchos días escuchándolos, si me gustaban mucho investigaba sobre los autores y los porqués de las canciones, a veces en una forma obsesiva.
Poco a poco he ido investigando más acerca del rock and roll y jamás me ha dejado de sorprender su poder, todo lo que se logra transmitir y hacer gracias a él.
Si el rock no existiera estoy segura de que mi vida no sería la misma, nunca habría logrado salir de depresiones, nunca me habría atrevido a hacer cosas que son influyentes en mi vida actual y ni siquiera tendría los amigos tan buenos que tengo ahora.
La vida sin rock no es vida para mí.
Después de ver un concierto de RHCP en la Plaza Roja de Moscú por MTV y comentarlo con mi mejor amiga de ese entonces (Fernanda, se llama) me empecé a enamorar.
En mi cumpleaños no. 13 mi papá me regaló el Californication (un disco que él no tenía ni idea de qué era) y ahí sí mi adicción fue total. Intercambiaba discos con mis dos amigas rockeronas(ah, porque para ese entonces ya tenía otra amiga rockerona llamada Tania) y con niños (creo que fue de mis primeros aproaches masculinos), hablaba de mis ídolos, pasaba horas viendo los booklets y un gran etcétera.
Unos meses más tarde, mi tía y su esposo se fueron a vivir a Brasil y nos dejaron unas cajas muy pesadas porque no podían llevárselas.
Un día, curioseando en la bodega me encontré con ellas y las abrí: Highway to hell de AC/DC, Murmur de R.E.M., Holy diver del Dios Dio, Magical Mystery Tour de the Beatles (lamentablemente este estaba en CD), The number of the beast de Iron Maiden, algunos cuantos de Tom Petty and the heartbreakers, Leather Jackets de Elton John, The cult,UFO, KISS... ¡un tesoro! infinidad de viniles (algunos en sus empaques de plástico, algunas ediciones especiales) perfectamente cuidados, sin rayones y con cajas impecables.
Pasé muchos días escuchándolos, si me gustaban mucho investigaba sobre los autores y los porqués de las canciones, a veces en una forma obsesiva.
Poco a poco he ido investigando más acerca del rock and roll y jamás me ha dejado de sorprender su poder, todo lo que se logra transmitir y hacer gracias a él.
Si el rock no existiera estoy segura de que mi vida no sería la misma, nunca habría logrado salir de depresiones, nunca me habría atrevido a hacer cosas que son influyentes en mi vida actual y ni siquiera tendría los amigos tan buenos que tengo ahora.
La vida sin rock no es vida para mí.
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