martes, 15 de junio de 2010

Los perros de mi vida.


Cinco perros. Cinco historias. Algunas trágicas, algunas felices, pero todas han sido muy padres.
El primer perro que tuve fue un Schnauzer gigante color sal y pimienta, al cual le puse Kosh (porque me gustaba la ropa de OshKosh, jaja).
Aún me acuerdo de cuando me lo dieron: iba regresando de un campamento de prepri y al llegar a casa mi papá me lo entegó. Lloré de la emoción.
Kosh era un amor de cachorro, pero luego creció y se hizo agresivo... demasiado.
Al grado de que mordió a un primo y acabó en el hospital.
Lo tuvimos que vender.
Luego siguió Clicot, una "French poodle" que mi abuelito se encontró en la calle abandonada.
En una comida familiar alguien dejó la puerta abierta y se escapó. Aunque la buscamos muchísimas horas nunca apareció.
Tiempo después me regalaron un perrito salchicha al que le puse Kir.
Lo amaba, pero era de verdad tonto... nunca lo pude entrenar y destruyó más de la mitad de la casa, por lo cual se lo regalé a una de mis amigas (a la que recién se le había muerto otro perro salchicha)y fueron muy felices los dos.
Después de Kir mi familia decidió nunca más tener perro.
Pasaron muuuuchos años (como 12) hasta que mi tía nos regaló un cachorro de la camada de su perrita Fox terrier. Le puse Bowie.
Lo quería mucho, pero una muchacha le dejó la puerta abierta y al salir corriendo lo atropellaron y murió.
Lloré muchísimo.
Después de este trágico accidente (nunca se me había muerto un perro) decidí que estaba lista para tener otra mascota.
Me puse a buscar en internet... y derrepente vi un anuncio clasificado donde vendían perritos dálmatas.
Decidí comprar una cachorrita a la cual le puse Milka. Lleva un año y dos meses conmigo y de verdad la amo.
Ya se que un perro es para siempre, pero en mi caso eso fue demasiado difícil... anyway espero que Milka sí esté conmigo hasta que sea viejita y deje de vivir.

domingo, 13 de junio de 2010

Sunday hater (no chaser). Mi razón para odiar el domingo.


Sí, como todos saben (bueno, los que me siguen en twitter) odio los domingos.
En primer lugar los odio porque es usual (en mi caso) despertar cruda... dolor de cabeza, panza o los dos... una sensación demasiado desagradable.
En segundo lugar los odio porque no hay absolutamente NADA que hacer... y si intentas llamar a tus amigos/novio para salir no pueden porque es "día familiar", tienen cosas que hacer o están igual o peor de crudos que tu y no pueden salir.
Twitter, Facebook y demás son aburridos el domingo... o no hay nadie o no hay noticias frescas para mentes chismosas como la mía.
Y la programación de la tele es... bueno... una basura.
La única opción buena para hacer un domingo es tener un buen libro, una gran taza de café, buena música y comida rica... que pensándolo bien no está tan mal.