jueves, 13 de diciembre de 2012

Hello, Lover!

Es inevitable… soy una compradora compulsiva.
Desde hace unos seis años me convertí en una apasionada de Sex and The City (esa serie en la que cuatro mujeres neoyorkinas de treinta y tantos años comparten experiencias fatídicas y exitosas con respecto a las relaciones amorosas) y al igual que la mayoría de sus fanáticos, me sentí sumamente atraída hacia el mundo de la moda. También entendí que comprar puede ser un ritual divertidísimo en el que no sólo se adquieren cosas, sino sueños, expectativas y esperanzas.
A pesar de mi pasión por las compras, me di cuenta de que era demasiado complicado lograr que mi cartera no bajara de peso, por lo cual empecé a buscar opciones en la web para adquirir las cosas que me gustaban a un precio menor. Y ahí fue cuando descubrí Dscuento México. Además de adquirir tus objetos del deseo con excelentes descuentos y promociones, en Dscuento.com.mx puedes comprar en tiendas que no están en México (como Macy´s o Victoria´s Secret, por ejemplo) y de esa manera armar el guardarropa de tus sueños. Para esta Navidad, Dscuento.com.mx te da la oportunidad de ganar miles de sorpresas. Lo único que tienes que hacer es meterte a Facebook, darle like a su página y compartir la imagen con la caja que indica el número de fans (como la que aparece aquí abajo), ¡si eres el fan no. 7200 la sorpresa es tuya!
No queda duda de que comprar es irresistible (y más en estas fechas decembrinas), pero nadie dijo que no podíamos hacerlo con estilo y quitándonos un poco de peso para que la cuesta de enero no sea tan difícil de subir.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Fuck you.

En la guerra de Irak, los soldados norteamericanos torturaron e hicieron sufrir a los prisioneros de guerra humillándolos y haciendo que se golpearan unos a otros, posteriormente tomaron fotografías de los hechos y las mandaron a sus amigos con mensajes que indicaban lo divertido que era malpararlos.
A este hecho le llaman actualmente Happy slapping.
El happy slapping es el hecho de torturar a alguien, grabarlo o fotografiarlo y exhibirlo en la web o en algún medio de comunicación de manera que sea una forma de diversión.
Las torturas van desde darle una cachetada a un hombre que va dormido en un camión y subir el video a la red hasta violar y golpear a una niña y exhibir las imágenes en la escuela.
Muchos adolescentes en Europa llevan a cabo esta práctica y muchos de ellos se divierten buscando y observando el sufrimiento ajeno.
En base a muchos de los comentarios observados en las páginas donde se exhiben estas fotografías o videos podemos darnos cuenta de que hay muchas personas a las cuales no les causa ninguna impresión el ver a una persona siendo degollada, empalada o decapitada.
¿Cómo es posible que esto suceda? ¿no se supone que habíamos superado ya la época en la que a la gente iba a los teatros romanos a ver sufrir a los cristianos? ¿será que, como dijo Diderot, es más fácil llevar a una civilización a la barbarie que una sociedad primitiva a la civilización?
Es increíble que haya gente que sea tan inmune a la crueldad y que le pueda divertir algo tan terrible...

jueves, 12 de agosto de 2010

All in all is all we are.

Sólo somos polvo.
Por más que tratemos de preservar nuestro más preciado bien (la vida), por más que tratemos de adornarla, por más que tratemos de tener la mejor educación, los mejores lujos, la mejor ropa... sólo nos convertimos en polvo y no necesitamos nada de lo que con tantos esfuerzos construímos.
Lo único que podemos hacer en esta vida es construír relaciones, por que esas sí trascienden para siempre.
Marcar a las personas, hacerlas felices (con lo que esté a nuestro alcance)y darles enseñanzas de vida es lo único que vale la pena.
Al final, los amigos y la familia es lo único que debemos cuidar porque de un momento a otro podemos partir.

martes, 15 de junio de 2010

Los perros de mi vida.


Cinco perros. Cinco historias. Algunas trágicas, algunas felices, pero todas han sido muy padres.
El primer perro que tuve fue un Schnauzer gigante color sal y pimienta, al cual le puse Kosh (porque me gustaba la ropa de OshKosh, jaja).
Aún me acuerdo de cuando me lo dieron: iba regresando de un campamento de prepri y al llegar a casa mi papá me lo entegó. Lloré de la emoción.
Kosh era un amor de cachorro, pero luego creció y se hizo agresivo... demasiado.
Al grado de que mordió a un primo y acabó en el hospital.
Lo tuvimos que vender.
Luego siguió Clicot, una "French poodle" que mi abuelito se encontró en la calle abandonada.
En una comida familiar alguien dejó la puerta abierta y se escapó. Aunque la buscamos muchísimas horas nunca apareció.
Tiempo después me regalaron un perrito salchicha al que le puse Kir.
Lo amaba, pero era de verdad tonto... nunca lo pude entrenar y destruyó más de la mitad de la casa, por lo cual se lo regalé a una de mis amigas (a la que recién se le había muerto otro perro salchicha)y fueron muy felices los dos.
Después de Kir mi familia decidió nunca más tener perro.
Pasaron muuuuchos años (como 12) hasta que mi tía nos regaló un cachorro de la camada de su perrita Fox terrier. Le puse Bowie.
Lo quería mucho, pero una muchacha le dejó la puerta abierta y al salir corriendo lo atropellaron y murió.
Lloré muchísimo.
Después de este trágico accidente (nunca se me había muerto un perro) decidí que estaba lista para tener otra mascota.
Me puse a buscar en internet... y derrepente vi un anuncio clasificado donde vendían perritos dálmatas.
Decidí comprar una cachorrita a la cual le puse Milka. Lleva un año y dos meses conmigo y de verdad la amo.
Ya se que un perro es para siempre, pero en mi caso eso fue demasiado difícil... anyway espero que Milka sí esté conmigo hasta que sea viejita y deje de vivir.

domingo, 13 de junio de 2010

Sunday hater (no chaser). Mi razón para odiar el domingo.


Sí, como todos saben (bueno, los que me siguen en twitter) odio los domingos.
En primer lugar los odio porque es usual (en mi caso) despertar cruda... dolor de cabeza, panza o los dos... una sensación demasiado desagradable.
En segundo lugar los odio porque no hay absolutamente NADA que hacer... y si intentas llamar a tus amigos/novio para salir no pueden porque es "día familiar", tienen cosas que hacer o están igual o peor de crudos que tu y no pueden salir.
Twitter, Facebook y demás son aburridos el domingo... o no hay nadie o no hay noticias frescas para mentes chismosas como la mía.
Y la programación de la tele es... bueno... una basura.
La única opción buena para hacer un domingo es tener un buen libro, una gran taza de café, buena música y comida rica... que pensándolo bien no está tan mal.

martes, 9 de marzo de 2010

De conciertos y lugares...



En mi vida he tenido la oportunidad de ir a bastantes conciertos y de ver a muchas bandas tocar (partiendo desde Flans hasta Black Label Society)... un concierto es una experiencia inigualable en la que puedes desfogar toda la emoción que sientes por alguna canción, gritar, bailar, emocionarte, llorar, reír y un infinito etcétera.
A pesar de que ver a alguna banda en vivo siempre es emocionante, me parece que el lugar desde donde ves el concierto es una cosa importantísima y que hace la experiencia bastante diferente: no es lo mismo estar en Gral. A en el Foro Sol que en la última fila del Auditorio Nacional...
Para empezar, el ambiente cambia dependiendo del foro en donde veas el concierto: para mí el Foro Sol es el mejor lugar... no en cuanto a acústica, visibilidad y esas cosas, sino porque puedes echar fiesta a gusto, tomar, fumar, comer, encontrarte a 2500 personas, bailar. Todo esto al aire libre y con gran libertad de espacio para moverte a tus anchas. El palacio de los Deportes me parece un lugar bastante decente en general... cambia dependiendo el grupo, no es mi favorito, pero no está mal. Definitivamente el peor es el Auditorio Nacional: no puedes comer, no puedes fumar, no puedes tomar, asientos asignados (lo cual significa no echar tanto relajo)... en fin... con tantas prohibiciones no está nada chido.
Bueno… volviendo al punto central, los lugares que te tocan en el concierto son algo fundamental también: ir a General es muy divertido porque puedes hacer… prácticamente todo sin que nadie se enoje, te regañe o ponga cara rara porque gritas mucho. Sólo corres el riesgo de no agarrar tan buen lugar, que se te ponga un cuate de dos metros enfrente (y que aparte cargue a su novia, porque no ve) o de perderte cuando no alcanzas al vendedorcito y vas a comprar las chelas a algún puesto.
Ir a la parte de arriba significa: recorrer laaaaargas distancias para ir al baño, tener que estar cazando al señorcito de las cervezas, lidiar con las jetas que ponen los de al lado si gritas mucho, cuidar tu lugar (porque nunca falta el cuate que quiere agandallar) y tener una excelente condición física para subir tantas escaleras. A pesar de todo esto, cuando vas a un concierto en la parte de arriba puedes apreciar el espectáculo muuucho mejor que desde abajo.
En conclusión: los dos lugares tienen sus ventajas… depende mucho del grupo al que vayas a ver para que puedas disfrutar te sientes donde te sientes o te pares donde te pares.

lunes, 15 de febrero de 2010

Ch-ch-ch-changes!


En este mes me han pasado cosas demasiado emotivas.
Siempre me pasan cosas emotivas (I´m a little drama queen... you know), pero en este caso es diferente.
Terminé una etapa de mi vida que fue especial, divertida y en la que aprendí muchísimo más de lo que esperaba aprender y aunque fue un poco doloroso al principio siento que tenía que acabar para que iniciara una etapa nueva, en la que me estoy conociendo más y estoy descubriendo cosas nuevas que nunca había experimentado.
I´m thrilled.