
Cinco perros. Cinco historias. Algunas trágicas, algunas felices, pero todas han sido muy padres.
El primer perro que tuve fue un Schnauzer gigante color sal y pimienta, al cual le puse Kosh (porque me gustaba la ropa de OshKosh, jaja).
Aún me acuerdo de cuando me lo dieron: iba regresando de un campamento de prepri y al llegar a casa mi papá me lo entegó. Lloré de la emoción.
Kosh era un amor de cachorro, pero luego creció y se hizo agresivo... demasiado.
Al grado de que mordió a un primo y acabó en el hospital.
Lo tuvimos que vender.
Luego siguió Clicot, una "French poodle" que mi abuelito se encontró en la calle abandonada.
En una comida familiar alguien dejó la puerta abierta y se escapó. Aunque la buscamos muchísimas horas nunca apareció.
Tiempo después me regalaron un perrito salchicha al que le puse Kir.
Lo amaba, pero era de verdad tonto... nunca lo pude entrenar y destruyó más de la mitad de la casa, por lo cual se lo regalé a una de mis amigas (a la que recién se le había muerto otro perro salchicha)y fueron muy felices los dos.
Después de Kir mi familia decidió nunca más tener perro.
Pasaron muuuuchos años (como 12) hasta que mi tía nos regaló un cachorro de la camada de su perrita Fox terrier. Le puse Bowie.
Lo quería mucho, pero una muchacha le dejó la puerta abierta y al salir corriendo lo atropellaron y murió.
Lloré muchísimo.
Después de este trágico accidente (nunca se me había muerto un perro) decidí que estaba lista para tener otra mascota.
Me puse a buscar en internet... y derrepente vi un anuncio clasificado donde vendían perritos dálmatas.
Decidí comprar una cachorrita a la cual le puse Milka. Lleva un año y dos meses conmigo y de verdad la amo.
Ya se que un perro es para siempre, pero en mi caso eso fue demasiado difícil... anyway espero que Milka sí esté conmigo hasta que sea viejita y deje de vivir.
Uta no manches, yo he tenido tambien una cantidad de perrillos que me han marcado cañon. Hubo un french que se llamaba Penny, nos duró como unos 9 años, ya estaba viejillo y un dia entre un pastor aleman, dos rotwaillers y un chow chow (todos de un vecino)lo mataron en la cochera de mi casa. Le lloramos a mares. A los pocos meses, unos alumnos de mi papá le regalaron otro igual Whisky, al principió mi papá ni lo pelaba porque el otro perro habia sido su adoración hasta que despues se fue encariñando con el al punto de que se preocupaba mas por el que por mi jaja. Luego se perdió y mi papá casi entró en depre, hasta fue a que "le leyeran el café" para saber quien se lo habia robado o en donde estaba. Nunca apareció.
ResponderEliminarYo tuve uno del que me encariñe bien padre, Tobi, ese perrillo era la onda, era de la misma raza pero no se veia tan gay, era bien cotorron, me acuerdo que cada que escuchaba Holy Diver el se ponia a aullar. Un dia le dio parvovirus y ya no quedó igual, sufria mucho y tuve que llevar a que lo durmieran.
Esta bien gacho cuando te encariñas con un perrillo.
Que chingon e interesante esta tu blog, me latió un buen, y que bonita esta la dálmata por cierto.
¡Hola! muchísimas gracias por darte el tiempo de leer mi blogcito ¡y qué bueno que te gustó! Están tristes tus historias de perros, la verdad es que ni modo... son un gusto etéreo y hay que quererlos mientras se pueda.
ResponderEliminarUn gran abrazo.